miércoles, 24 de septiembre de 2008


Tus manos, otra vez

Busco tus manos
cuando fundan en mí
la revelación de los sentidos.

Sólo tus manos
dos cirios que propagan
en la noche de los tiempos,
la urgencia irreductible de mi sexo.

Es por tus manos
que mi pecho se puebla
de luciérnagas,
que doblan azules
y florecen
las sutiles campanas del jardín.

Tus manos laborales
constructoras,
de este batir de plumas
junto al río.

Son tus manos
que al encender mi piel
despliegan en la casa mi deseo
y esta constelación de girasoles...

Siempre tus manos
caricia de arboladas nervaduras,
que enredan a mi pelo
el viento y su marítimo latido;
que agitan hasta el alba
los perfumes violentos del amor.


1 comentario:

Norma dijo...

bellas palabras para unas manos que laboran el amor !!!