lunes, 9 de febrero de 2009


Naufragio de mis voces

Y te busqué
antes que fuera tarde,
antes que el último reflejo de la luna
se convirtiera en pétalo
que cae
al mediodía,
antes que Ella volviera del jardín
en llamas.

Alborada de lluvia tras los ojos ausentes,
sucesión infinita de pequeñas máscaras
en la noche quieta.

Y en un rincón
en las alas del viento
la memoria y tu nombre
que se pierden
como un destello
como una alegoría del naufragio.

16 comentarios:

arena dijo...

Un poema digno de una buena navegante como tú, felicidades..

Paula Malugani dijo...

Gracias Arenita guapa, sabes? yo le tengo un montón de cariño a este poema, me gusta, aunque nunca lo entendí mucho... Contenta de que alguno de sus versos tocara tu corazón impar, te saludo hoy con amplia sonrisa. Hasta pronto.

Ricardo dijo...

Encantador poema Paula, enhorabuena.

Saludos.

Sarco Lange dijo...

Simetría en el azote, que por buscar encontrareis. No hay psicoanálisis que soporte un jardín en llamas, no hay terreno que no se expanda ante la fuerza de una pérdida. Y no hay poeta que no se saque el sombrero ante esa noche quieta.

Paz.

A.Tapadinhas dijo...

Belo poema. Cada náufrago tem o seu cinto de salvação... Depende de cada um de náo encontrá-lo...
:-x
António

La paciente nº 24 dijo...

Ella arde en la última noche del Parnaso, un ángel en llamas que susurra en la memoria de tu rostro; la salva.

Mi desván y mi pasillo, cuando vienes, se habitan. Gracias.

silencio dijo...

Paula, como tú,
no comprendo muy bien
el significado del poema
pero me parece

vertiginoso;
el tiempo se esfuma
tan deprisa.

Sólo queda la memoria
que se pierde...
es como coger el agua entre las manos que
se derramana.

Muy hermoso.

Paula Malugani dijo...

Gracias Ricardo por asomarte a leer, bienvenido. Un abrazo.

Paula Malugani dijo...

Sarco Lange, la paz siempre me lleva a imaginar los cementerios, o lo que es peor, su par paradigmático, la guerra. La poesía se teje en otras hebras, aunque paz y guerra también son palabras de la poesía, del Lenguaje.
Coincido contigo en que el psicoanálisis no puede psicoanalizar la Poesía, ni creo que pretenda ese oficio de extintor de llamas, al menos en mi experiencia. Lo que también es cierto es que al poeta podría venirle bien...

Deseo.

Paula Malugani dijo...

No nos salvemos nunca de lo poético Antonio, amo naufragar en los mares del poema, perderme en sus aguas turbulentas.
Un fuerte abrazo.

Paula Malugani dijo...

Gracias por pasar, Paciente nº 24, a mi tu luz también me puebla. Besos.

Paula Malugani dijo...

Gracias Silencio, por acercarme en tu lectura a 'las manos del agua', título o verso que explotaré. Un fuerte abrazo.

Giovanni-Collazos dijo...

Alborada de lluvia tras los ojos ausentes,
sucesión infinita de pequeñas máscaras
en la noche quieta...

Me quedo con el poema, pero más con estos versos impregnados de cierta nostalgia... me gustan

Un abrazo.

Gio.

Paula Malugani dijo...

Otro abrazo Gio, y gracias por tu lectura. Hasta pronto.

Anónimo dijo...

Avanza la Hija de la Lágrima, avanzan las tierras adentro de los mundos. Todo avanza, pero igual caemos hacia los nucleos informes de la suprema soledad.
Cuando tengamos un corazón en paz, las olas serán nuestras amigas.
Un abrazo extraordinario.
SL,

Paula Malugani dijo...

Querido anónimo de tan cercana voz:
Tenía un corazón de pez en llamas, pero tu abrazo enciende los soles, mi soledad de hoy está más poblada...