Es verano otra vez,
el aire tiene el peso de la sal.
Es isla que navega hacia el sol
donde el mar salpica el cielo.
Hay nubes rosadas que pasean
solas en la tarde.
La ventana azul
alumbra la casa encalada.
Hay sonrisa floreada de geranios.
Los pájaros picotean el silencio,
los frutos aguardan en las ramas.