sábado, 18 de diciembre de 2010



Sueño tal vez

Ha florecido el sol en medio de la noche
y tus letras de piel siguen pulsándome,
a veces en silencio, a través de los días.

Imposible dormir o taparse los ojos.
Te encontraría igual, erguido,
tras mis párpados cerrados.

Desnudo eras hermoso.
Traducido en palabras
eras el héroe de mis sueños encendidos.

Yo ascendía por tus manos
como en la escalinata creciente del deseo.

Me quitaba las flores y el vestido
para dejarme caer, otra vez, sobre tu pecho.

Y volvía a temblar cerca del fuego,
para agitar hasta el alba las campanas
en todos los bolsillos de tu sed.

martes, 7 de diciembre de 2010

Sueño tal vez



Las verdaderas fiestas
tienen lugar en el cuerpo
y en los sueños.
Alejandra Pizarnik
Es el vals acompasado de tu piel
que inflama mi deseo.

Son tus manos
que se extienden sobre las sábanas,
multiplican mi sed
y acarician
el cuerpo de la fiesta.

Es tu voz
-alquimia y paraíso-
que dibuja en el aire ese vacío
donde tiembla el deseo
y alza sus cornisas.


Toda la noche por testigo.
Derramaban efervescencia las estrellas,
hicimos
polvo
las palabras.





lunes, 11 de octubre de 2010



¡Ay si salvarse fuera posible!
Creedme, yo hubiera encontrado esa cerradura
enmohecida o inconclusa
contra el fin de los días.

¿Imagináis ese cónclave de sueños
de haberlos podido despertar?

Pero no, estamos condenados
a secarnos como gotas de tiempo
que tiemblan bajo la bóveda acuosa del rocío.

Está permitido,
mientras resuene la música de la sangre,
traducirla en huella perdurable,
más allá de mi voz y tu ceguera.

viernes, 8 de octubre de 2010



El otoño nos devuelve las hojas
donde ardía el estío
después del amor.
Mientras te espero
les dibujo tu nombre
con letras de piel.

viernes, 2 de julio de 2010


Es verano otra vez,
el aire tiene el peso de la sal.

Es isla que navega hacia el sol
donde el mar salpica el cielo.

Hay nubes rosadas que pasean
solas en la tarde.

La ventana azul
alumbra la casa encalada.

Hay sonrisa floreada de geranios.
Los pájaros picotean el silencio,
los frutos aguardan en las ramas
.


El jardín es una isla
que flota en mi sueño.
Una sucesión ascendente de pétalos,
una máquina de florecer los días
y enredarlos al pentagrama del tiempo.

Un resplandor de tierra prometida
que la noche estrella en sus colores.

La noche
con alas perfumadas
es esta sed sin geometría
que pulsa mi deseo.