
Sin tocarte
se me caen
letras de piel,
páginas al sueño.
En estos tiempos
sin canción,
sin tocarte...
Le sobran
mariposas a la tarde.
Cuaderno de mis navegaciones por la letra y otras alegrías...
Mi lugar es la muerte
Volver de navegar un día cualquiera,
ver la vida en el alba, fue una suerte.
¡Qué del cárcamo oscuro me liberte
su palpitante agitación de fiera!
Aunque al clavar con su aguijón me hiera
sin que jamás en su labor deserte,
hasta agotar mi corazón –ya inerte-
y tornarme a la tierra cuando quiera.
Convertida en campana o mariposa,
lloviendo como letra sigilosa
con el semblante frágil pero fuerte.
Trazando el verso que por fin me injerte
en el cáliz alegre de la rosa,
y comprender... Mi lugar es la muerte.
Vengas o no
Vengas o no,
me pondré una camisa
y tu mirada,
le sonreiré a las flores
que cultivé este invierno,
cabalgaré
la sombra de las letras.
Vengas o no
perfumaré la aurora con mi canto
y también
los silencios de la noche.
Navegaré la primavera
hacia tu orilla
que siempre es otra orilla.
Remontaré las velas,
vengas o no.