miércoles, 1 de octubre de 2008


Cuando no estás

Cuando no estás
todo es azul, también,
pero no brilla;
y me da niebla el mediodía.

Las flores lujuriosas
me laten en el pecho
memorando el sonido de tu nombre.

Con sexo de mujer:
guirnalda y mariposa,
sueño la pulsación del viento
y tu perfume.

Aún bulle la sangre
en su canción perecedera.
Y yo te espero aquí
mientras la escribo
en los bellos pentagramas del jardín,
donde el deseo se posa,
también, cuando no estás.



2 comentarios:

Tina dijo...

Hola, poeta de unos poemas muy lindos. Me gustan mucho estas palabras tuyas porque de repente me recuerdo a estos sentimientos fuertes del reciente enamoramiento... No soy experta de la poesía pero me llegan tus bellas palabras. Espero que pronto retomas el buen costumbre de seguir ampliando tu blog!
Un abrazo muy fuerte
Tina

Paula Malugani dijo...

Bienvenida Tina y gracias por tu cercanía.
Hay una verdad en eso que dices: en presencia de un poema, el alma queda sacudida, como en presencia del amor...
Hoy retomo esta navegación, y te dejo en este renglón de la bitácora: un abrazo escrito.

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