viernes, 17 de octubre de 2008


Augurio matinal

¿Y vuelves del dolor sin equipaje?
¡Despliega tu sonrisa inaugural!
Soñé que contestabas mi mensaje
en tu lengua sexívora y plural.

Te miré desde el fondo de los ojos
invocando tu pluma carmesí,
te intuía detrás de los cerrojos
erguido, diciéndome que sí.

Después de tanto y tanto haberte amado
desperté con tu nombre encaramado
sobre mi flor –augurio matinal-

Hoy te pido que vuelques a mi lado
la fuerza del deseo redoblado
la algarabía de tu piel frutal.

3 comentarios:

Norma dijo...

Hermoso, apasionado y sutil poema este. Hay una fuerza que sacude en tu poesía...
Me encanta el blog !!!

Establo Pegaso dijo...

Paseando de isla a isla, Mediterráneo por medio. Ibiza es otro buen lugar para recalar.

Paula Malugani dijo...

Gracias a las voces que acompañan este camino de palabras. Gracias a las almas que se dejan pulsar por la poesía.

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